La celebración de Año Nuevo en Nueva Orleans se transformó en tragedia cuando un vehículo embistió a una multitud en la icónica calle Bourbon, dejando un saldo de al menos 15 muertos y 35 heridos, según informaron las autoridades locales.
El ataque ocurrió a las 03:15 hora local (09:15 GMT) del 1 de enero, cuando Shamsud Din Jabbar, un ciudadano estadounidense de 42 años, condujo una camioneta eléctrica a gran velocidad contra los asistentes a las festividades. Posteriormente, Jabbar abrió fuego antes de ser abatido por la policía.
Un acto de terrorismo
El FBI confirmó que el incidente se investiga como un acto de terrorismo inspirado por el grupo radical Estado Islámico. En el vehículo se encontró una bandera del grupo y dispositivos explosivos improvisados, cuya viabilidad aún está siendo evaluada.
El presidente Joe Biden condenó el ataque, calificándolo de “despreciable”, y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y la comunidad de Nueva Orleans.
Testimonios desgarradores
Los testigos describieron escenas de terror. “La gente empezó a correr y a meterse debajo de las mesas”, relató Whit Davis, un visitante que estaba en un bar cercano. Jim y Nicole Mowrer, una pareja que presenció el incidente, intentaron ayudar a las víctimas antes de que los socorristas llegaran al lugar.

El forense Dwight McKenna indicó que llevará varios días completar las autopsias de las víctimas y confirmar sus identidades.
Condena internacional
Líderes mundiales como el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, expresaron su repudio al ataque, solidarizándose con las víctimas y sus familias.
Investigación en curso
El FBI investiga posibles cómplices del atacante, quien habría alquilado el vehículo en Texas. La alcaldesa de Nueva Orleans, LaToya Cantrell, instó a los ciudadanos a evitar el área mientras continúan las investigaciones.
Este trágico inicio de año ha conmocionado a una ciudad conocida por su vibrante vida cultural y sus celebraciones.