Terremoto en Rusia de magnitud 8,7 activa alerta de tsunami en el Pacífico

Un sismo de magnitud 8,7 sacudió la península de Kamchatka, provocando evacuaciones en varios países costeros del océano Pacífico.
Terremoto en Rusia Terremoto en Rusia

Durante la madrugada del 30 de julio, un terremoto en Rusia de magnitud 8,7 impactó la región de Kamchatka, al este del país. El movimiento telúrico tuvo su epicentro a 125 kilómetros al sureste de Petropavlovsk-Kamchatsky, con una profundidad de 19 kilómetros. La sacudida fue percibida con fuerza en distintas localidades y generó múltiples réplicas, la mayor de ellas de magnitud 6,9.

A pesar de la intensidad del sismo, las autoridades no han reportado víctimas fatales. Solo se han registrado algunos daños menores, entre ellos una guardería que fue evacuada sin incidentes. Según los sismólogos, este evento figura entre los más fuertes que ha enfrentado Kamchatka en los últimos años.

Amplia alerta de tsunami tras el terremoto en Rusia

El terremoto en Rusia encendió las alarmas de tsunami en diversos países. Japón emitió una advertencia por olas de hasta 3 metros y evacuó varias zonas costeras. En Kamchatka, se reportaron olas de entre 3 y 4 metros, lo que activó protocolos de emergencia.

Además de Japón y Rusia, también se emitieron alertas en Hawái, California, Alaska, Guam e Indonesia. En Hawái, las autoridades evacuaron áreas vulnerables como medida de precaución. Sin embargo, tras monitoreos constantes, se descartó la llegada de olas destructivas a esos puntos y las alertas fueron levantadas gradualmente.

Una zona acostumbrada a los sismos

Kamchatka se ubica dentro del Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica. Solo este mes, la región había experimentado un terremoto en de magnitud 7,4. La combinación de placas tectónicas en el área explica la frecuencia de estos fenómenos.

El histórico terremoto en Rusia de 1952, también en Kamchatka, alcanzó una magnitud de 9,0 y dejó consecuencias devastadoras. Desde entonces, la región ha fortalecido sus protocolos y capacidades de respuesta, lo que ha permitido actuar rápidamente ante emergencias como la de este 30 de julio.

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