El huracán Milton, que ha causado graves destrozos en Florida, ha llevado al cierre temporal de Walt Disney World en Orlando, afectando a miles de turistas. La tormenta, que ha dejado a su paso fuertes vientos y lluvias, ha obligado a que el parque cierre sus instalaciones hasta el 10 de octubre.
Sin embargo, además de los daños que el huracán ha ocasionado en la infraestructura del estado, Disney ha sido blanco de una nueva ola de desinformación.
En redes sociales, especialmente en X (anteriormente Twitter), han circulado imágenes falsas que muestran una supuesta inundación en el parque temático, con el icónico Castillo de Cenicienta rodeado de agua. Aunque estas imágenes fueron creadas mediante herramientas de inteligencia artificial, rápidamente se difundieron y alarmaron a muchos usuarios.

A pesar de que la plataforma ha señalado que las fotos son falsas, estas publicaciones han alcanzado miles de vistas y han sido compartidas incluso por medios rusos, como RIA Novosti, confundiendo la ubicación del parque con Disneyland en California.
Por su parte, Disney World emitió un comunicado en su sitio web anunciando el cierre temporal de sus instalaciones debido a las condiciones meteorológicas, aunque no mencionó ningún tipo de inundación. Además, el parque aseguró que algunos restaurantes dentro de sus hoteles seguirán operando para los huéspedes que ya están alojados.
La desinformación en torno al huracán Milton ha estado presente desde que la tormenta comenzó a formarse. Algunas teorías conspirativas han sugerido que el huracán fue una creación gubernamental, mientras que figuras públicas, como Marjorie Taylor Greene, han insinuado que el cambio climático es una estrategia similar al Covid-19 para manipular a la población.
Goldman Sachs, por su parte, estima que el cierre de Disney World podría afectar sus ingresos en el primer trimestre fiscal de 2025, con una pérdida proyectada de entre 150 y 200 millones de dólares. Esto supera los efectos financieros del huracán Irma en 2017, que provocó un cierre de dos días y una reducción de 100 millones en ganancias.
A pesar del cierre, los turistas se mantienen relativamente tranquilos. Las familias han aprovechado para disfrutar las instalaciones antes de que el parque cierre por completo, mientras que otros, como los Gutowski, confían en la robusta infraestructura de Disney para sobrellevar el huracán.