Elon Musk, a través de empresas como SpaceX y Tesla, mantiene una relación lucrativa y controversial con el gobierno de los EE. UU. Desde contratos multimillonarios hasta investigaciones regulatorias, su impacto en diversas agencias federales es innegable.
El anuncio del Cybercab y el Robovan no convenció a los inversores, lo que provocó una caída del 8% en las acciones de Tesla y borró más de $50 mil millones de su valor de mercado. Los inversores esperaban más detalles financieros y un plan claro.