Posibles suspensiones y remociones de ministros complican la integración de salas en la Corte Suprema

El nombramiento de nuevas ministras y un fiscal judicial aporta paridad de género a la Corte Suprema, pero las vacantes pendientes, jubilaciones y procesos de acusación constitucional amenazan con desestabilizar su funcionamiento.
VICTOR HUENANTE / AGENCIAUNO

A pesar de la reciente asunción de las nuevas ministras Jessica González y Mireya López, así como del fiscal judicial Jorge Pizarro, la Corte Suprema enfrenta desafíos en su integración. La vacante del exministro Jorge Dahm aún no ha sido llenada, y el ministro Juan Eduardo Fuentes se retirará a fines de octubre, lo que provocará nuevas convocatorias para cubrir estos puestos.

La reciente incorporación de ministras permitió alcanzar la paridad de género en la Corte Suprema, con 10 ministras y 10 ministros. Sin embargo, persisten preocupaciones debido a las posibles suspensiones y remociones de algunos jueces. Los ministros Ángela Vivanco, Jean Pierre Matus y Sergio Muñoz enfrentan acusaciones constitucionales que, de prosperar, podrían llevar a la suspensión de sus funciones mientras se determina su futuro en el Senado.

Impacto en el funcionamiento de la Corte

En las últimas semanas, salas como la Sala Laboral han tenido dificultades de integración, lo que afecta la operatividad del máximo tribunal. La ministra vocera María Soledad Melo ya había expresado su preocupación por la crisis que atraviesa la Corte Suprema, asegurando que aunque siguen trabajando, esta situación afecta el servicio de justicia que deben proporcionar.

Jubilaciones y vacantes pendientes

A la incertidumbre por las acusaciones constitucionales se suman vacantes ya generadas y otras por producirse. El puesto del exministro Jorge Dahm sigue vacante desde diciembre de 2023, y el próximo 24 de octubre se añadirá una nueva vacante con la jubilación del ministro Juan Eduardo Fuentes, quien alcanza el límite de edad legal para ejercer.

El Gobierno enfrenta la tarea de definir si avanzará en nominar candidatos para cubrir ambas vacantes de forma simultánea, lo que podría facilitar un proceso de ratificación más ágil en el Senado. Este proceso se ha caracterizado por tensiones, como la que ocurrió en la reciente nominación de Jessica González, cuando el Ejecutivo tuvo que retirar su nombre debido a desacuerdos con la oposición.

Además, en paralelo, el Gobierno también se encuentra definiendo otros nombramientos clave, como el de la Contraloría General de la República, donde la actual subrogante Dorothy Pérez parece ser la principal candidata, contando con apoyo transversal en el Senado.

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