En medio de una creciente competencia en el mercado de tarjetas de prepago, Metro de Santiago anunció su entrada con MetroPago, su nueva filial especializada que espera modernizar las operaciones de la empresa estatal y fortalecer sus ingresos no tarifarios.
Con la autorización final de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) pendiente, Metro proyecta lanzar una tarjeta prepago habilitada para compras nacionales e internacionales en alianza con Visa, además de su uso en el ecosistema integrado de transporte público.
La meta de la compañía es ambiciosa: alcanzar un millón de tarjetas activas en el primer año, en un mercado donde actualmente circulan más de 10,5 millones de tarjetas vigentes en Chile.
Impulso a los ingresos no tarifarios
Los negocios no tarifarios representan un 16% de los ingresos totales de Metro, tradicionalmente asociados a publicidad, arriendos inmobiliarios y activaciones de eventos. Según Louis de Grange, ex presidente de Metro, incursionar en medios de pago tiene un gran potencial debido a la alta masividad del tren subterráneo: “Metro tiene 2 millones de pasajeros diarios y una infraestructura distribuida en toda la ciudad, lo que genera confianza y facilita la bancarización”.

Visiones críticas y defensa de Metro
Sin embargo, algunos expertos como el economista Jorge Hermann han criticado el proyecto, argumentando que Metro debería concentrarse en su negocio principal, considerando su historial de pérdidas financieras y la millonaria expansión de nuevas líneas.
El gerente general de Metro, Felipe Bravo, defiende la iniciativa asegurando que MetroPago será un negocio “complementario y especializado”, operado de forma autónoma y con un equipo experimentado, sin desviar recursos de la operación principal del tren subterráneo.
Un modelo probado a nivel internacional
Académicos como Álvaro Cepeda-Ortiz (UNAB) y Rodrigo Fernández (Universidad de los Andes) destacan que la estrategia de Metro está en línea con tendencias internacionales exitosas, como la Octopus Card de Hong Kong, la Clipper Card en San Francisco y la T-money de Seúl, donde las tarjetas de transporte evolucionaron a plataformas urbanas de pago multifuncional.
MetroPago busca replicar ese modelo: evolucionar de un sistema de recaudación eficiente hacia una plataforma digital de pagos robusta para expandirse más allá del transporte, integrando servicios, beneficios y programas de fidelización en el día a día de los santiaguinos.
Conclusión: una apuesta estratégica
La entrada de MetroPago tarjeta prepago promete diversificar los ingresos del tren subterráneo chileno, modernizar su sistema de recaudación y ofrecer nuevas alternativas a sus millones de usuarios. Todo dependerá ahora del visto bueno final de la CMF y del éxito en la implementación del ambicioso plan piloto.
