Funcionarios del Hospital Padre Hurtado inician paro indefinido exigiendo mayor seguridad

Los funcionarios del Hospital Padre Hurtado, ubicado en San Ramón, han iniciado una paralización indefinida en demanda de mayores medidas de seguridad. La movilización surge tras una serie de incidentes violentos que han puesto en peligro tanto a trabajadores como a pacientes.
Violencia reciente: el detonante de la protesta
A mediados de diciembre, dos enfermeras resultaron heridas por disparos de perdigones en las cercanías del hospital. El hecho ocurrió durante una riña entre un conductor y un cuidador de autos, quien fue acusado de robo. Este es solo uno de varios incidentes que han generado preocupación entre el personal del recinto.
Andrea Llana, representante de la Asociación de Funcionarios N°3 del hospital, destacó otros episodios recientes, como:
- El apuñalamiento de Carabineros y un guardia dentro del recinto.
- Un paciente que se parapetó en un baño, dejando el lugar ensangrentado.
“Decidimos movilizarnos de forma indefinida porque se hace insostenible trabajar así”, señaló Llana, enfatizando que la falta de medidas concretas ha llevado al personal a tomar esta drástica decisión.
Compromisos incumplidos y demandas actuales
En diciembre, autoridades como el delegado presidencial y representantes parlamentarios prometieron implementar medidas, incluyendo:
- Mayor dotación policial.
- Rondas regulares en los alrededores del hospital.
- Identificación de puntos vulnerables dentro del recinto.
Sin embargo, según Llana, estas promesas no se han materializado. “Se hizo un recorrido interno para identificar puntos vulnerables, pero no hay nada real hasta ahora”.
La principal consigna de la movilización refleja el sentir de los funcionarios: “menos balas, más seguridad.”
Impacto en la comunidad y servicios
El paro afecta directamente a los usuarios del hospital, quienes ahora solo podrán ser atendidos en casos de urgencias de riesgo vital. Además, el Centro de Referencia de Salud (CRS) del recinto tampoco estará operativo, limitando aún más la atención disponible.
Llana hizo un llamado a la comunidad a buscar atención en otros centros y a comprender la situación, “Esto es para ustedes también, para garantizar su seguridad”.
Una historia de inseguridad sin resolver
La inseguridad en el Hospital Padre Hurtado no es un problema reciente. Los funcionarios han reportado agresiones a pacientes, familiares y trabajadores durante años, convirtiendo al recinto en un lugar insostenible para trabajar.
“Esperamos que las autoridades lleguen con medidas concretas, no más promesas”, concluyó Llana.
Mientras tanto, la paralización continúa, con el llamado a la comunidad de acudir únicamente en casos de riesgo vital.