La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, ha enfrentado fuertes críticas tras la renuncia del exsubsecretario del Interior Manuel Monsalve, quien es investigado por violación y abuso sexual. Diputadas de la oposición han cuestionado la falta de una querella por parte del gobierno, argumentando una actitud "tardía" y un "doble estándar" en la respuesta ante el caso.
En una entrevista con Chilevisión, Orellana aclaró que, según la ley, el delito de violación es de acción penal pública y que el gobierno no puede actuar sin el consentimiento de la víctima. "Estamos a disposición de la víctima y podemos presentar la demanda si ella nos otorga la representación", explicó la ministra, defendiendo que no contactó directamente a la denunciante para evitar una posible revictimización.
Las críticas no han tardado en llegar desde la oposición. La diputada Carla Morales (RN) declaró que Orellana está dando "aletazos de ahogada" y ha evadido su responsabilidad en el manejo del caso. Por su parte, la diputada Marlene Pérez (UDI) manifestó que la respuesta de la ministra ha sido insuficiente, señalando que debería haber condenado los hechos con mayor contundencia desde el primer momento.
A pesar de las críticas, Orellana defendió la actuación del gobierno, argumentando que se han seguido los protocolos establecidos y que su ministerio está colaborando con la Fiscalía Metropolitana Centro Norte para garantizar que se haga justicia en este caso. La ministra también destacó la labor del director de la PDI, Eduardo Cerna, quien, al conocer la denuncia contra Monsalve, informó de inmediato a la ministra del Interior, Carolina Tohá, para salvaguardar la investigación.
Críticas del oficialismo y la oposición
Diputadas de distintas bancadas han cuestionado el manejo del gobierno en este caso. Camila Musante (Independiente-PPD) señaló que la ministra debería haber mostrado mayor empatía hacia la víctima. Por su parte, Karen Medina (Independiente) criticó la falta de claridad y contundencia en el discurso de Orellana, subrayando que el gobierno feminista ha fallado en un momento crítico.
Las declaraciones de la ministra Orellana han generado un debate sobre la forma en que el gobierno maneja casos de violencia sexual que involucran a altos funcionarios. Mientras la oposición exige una respuesta más contundente, la ministra defiende las acciones tomadas y reitera que su prioridad es proteger a la víctima y garantizar una investigación imparcial.