Enrique Bassaletti, general en retiro de Carabineros y actual candidato a la alcaldía de Maipú por el Partido Republicano, abordó en una reciente entrevista con La Tercera cómo se vivió el estallido social de 2019 desde el interior de la institución policial. Bassaletti, quien durante las protestas ejercía como jefe de la Zona Metropolitana Este, ofreció una reflexión sobre lo que llamó “un día de vergüenza nacional” al referirse al 18 de octubre.
El general retirado fue claro en su diagnóstico sobre los excesos cometidos por algunos funcionarios de Carabineros durante las manifestaciones. Aunque afirmó que la institución no adoptó una política general de represión violenta, sí reconoció que hubo casos en los que se abusó del poder.
“Probablemente sí, porque conozco por lo menos un caso”, señaló Bassaletti.
En ese caso específico, detalló que tuvo que dar de baja a una patrulla completa tras agredir a un joven sin motivo. “Ese tipo de acciones jamás las va a encubrir Carabineros, nunca. Porque no está en la doctrina”, sostuvo, destacando que la responsabilidad penal es individual.
Asimismo, Bassaletti admitió que “en algunos casos pudo haber habido un mal uso del armamento”, aunque insistió en que cada situación debe evaluarse de manera individual. También mencionó las difíciles condiciones que enfrentaron los uniformados, con carabineros heridos y atacados con piedras y bombas incendiarias.
Crítica al gobierno de Sebastián Piñera
En cuanto al respaldo que recibieron de parte del gobierno durante el estallido, Bassaletti fue crítico con la gestión de Sebastián Piñera, afirmando que “no fue el preciso, no fue a tiempo, fue dubitativo”. Según el general retirado, el Ejecutivo podría haber actuado de manera más decidida en apoyo de la policía.
Bassaletti también reflexionó sobre las carencias de entrenamiento masivo para enfrentar disturbios a nivel nacional, y señaló que responder a un evento de la magnitud del estallido fue una tarea extremadamente difícil para la institución.
Reconocimientos a la "primera línea"
El general retirado criticó los reconocimientos otorgados a la “primera línea” del estallido social y expresó que él y sus carabineros también merecen una medalla por haber defendido el Estado de Derecho en esos días. “Estoy esperando que me inviten a mí, a mis carabineros de la época, a una medalla”, manifestó con ironía.