Aumentan robos y violencia en el Cementerio General de Santiago: Guardias enfrentan agresiones y amenazas armadas

El Cementerio General de Santiago, ubicado en la comuna de Recoleta, enfrenta una creciente ola de robos y agresiones que han afectado tanto a los mausoleos como al personal de seguridad. Entre las familias perjudicadas se encuentran apellidos conocidos como Ebensperger, Petrizzio, Sichel y Luchsinger, quienes han visto cómo las tumbas de sus seres queridos han sido profanadas en repetidas ocasiones.
Para hacer frente a esta situación, el director del cementerio, Raschid Saud, junto con los encargados de seguridad y Luis Yévenes, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Cementerios Municipales, acordaron duplicar los turnos de los vigilantes mediante horas extras.
Sin embargo, Yévenes advirtió que, aunque los guardias están siendo convocados para trabajar en turnos nocturnos y diurnos, el número de efectivos sigue siendo insuficiente. Actualmente, solo hay 42 guardias, cuando deberían ser al menos 60 para cubrir adecuadamente las 86 hectáreas del cementerio.
Violencia contra los guardias
La situación ha llegado a extremos preocupantes, ya que varios guardias de seguridad han sido agredidos y amenazados con armas de fuego. Uno de los casos más graves fue el de un vigilante que sufrió una fractura nasal al intentar detener a dos saqueadores. Otro guardia resultó con un dedo quebrado durante un forcejeo con un ladrón.
“Han sido varias las agresiones. Hemos tenido compañeros que han sido amenazados con pistolas”, comentó Yévenes, quien también relató que las rondas nocturnas no son suficientes para garantizar la seguridad en todo el cementerio.
Ocupación de tumbas por indigentes
Además de los robos, otro problema creciente es la ocupación de tumbas por indigentes, especialmente en el patio 102, donde se encuentra el Memorial de Detenidos Desaparecidos. En un reciente vuelo de dron se detectaron al menos 30 indigentes viviendo dentro del cementerio, algunos de ellos cerca de la tumba de Violeta Parra.
Ni el director del cementerio ni la Municipalidad de Recoleta han querido profundizar en esta problemática.
Robos de patrimonio histórico
El arquitecto Tomás Domínguez, especialista en patrimonio del cementerio, lamentó el desinterés institucional en proteger los monumentos y esculturas del camposanto. Domínguez destacó que, desde 2006, ha venido documentando los robos de esculturas y placas conmemorativas, y criticó la falta de recursos destinados a la seguridad. "Hoy solo hay 2 o 3 rondines nocturnos para 80 hectáreas, cuando en los 90 había 16", señaló.
Uno de los incidentes más recientes fue el robo de dos placas conmemorativas de la tumba del expresidente Pedro Aguirre Cerda, además de un intento de sustraer un medallón de bronce con su retrato.
Miedo y desprotección
La situación también ha afectado a quienes trabajan dentro del cementerio. Jacquelin Zambrano, cuidadora de sepulturas y mausoleos, explicó que ha sido víctima de robos en varias ocasiones, lo que la ha obligado a arrendar herramientas para poder seguir trabajando. “Me robaron todo, ahora ya tengo miedo”, confesó, reflejando el sentimiento de inseguridad que reina entre los trabajadores del recinto.
El futuro del Cementerio General de Santiago sigue siendo incierto mientras las autoridades no tomen medidas más drásticas para frenar la creciente ola de robos y violencia.