Wall Street reacciona con decepción al lanzamiento de los robotaxis de Elon Musk

La esperada revelación del robotaxi de Elon Musk no fue recibida con el entusiasmo que Tesla esperaba. Tras meses de anticipación, las acciones de la compañía cayeron un 8%, eliminando más de $50 mil millones de su valor de mercado. La reacción negativa de los inversores se debió a un evento que, aunque deslumbrante en cuanto a espectáculo, careció de detalles clave sobre el negocio que muchos esperaban.
La presentación del Cybercab y Robovan
En un evento realizado en los estudios de Warner Bros. en Los Ángeles, Musk presentó el Cybercab, un vehículo autónomo sin volante ni pedales, diseñado para transportar dos personas. Musk llegó al evento en este auto, que se desplazó por sí mismo a través de un estacionamiento oscuro. Además, sorprendió con el Robovan, una lanzadera autónoma capaz de transportar hasta 20 personas.
Entre los anuncios, también destacó un nuevo método de carga por inducción, donde los vehículos podrían recargarse simplemente al estacionarse sobre una plataforma. Los robots Optimus también hicieron acto de presencia, interactuando con los asistentes.
Decepción entre los inversores
A pesar del espectáculo, los inversores no recibieron lo que esperaban. Según Tom Narayan, analista de Royal Bank of Canada, los inversores que asistieron al evento señalaron la falta de cifras concretas y plazos, algo común en los eventos de Tesla. En esta ocasión, Musk se centró más en el branding y la visión futura de la empresa que en los detalles financieros o avances tecnológicos.
El Cybercab está programado para entrar en producción en 2026 y tendrá un precio de menos de $30,000, lo que lo convertiría en el modelo más económico de la línea de Tesla. Sin embargo, Musk no proporcionó pruebas claras sobre los avances en la reducción de costos de producción ni en la seguridad de los vehículos autónomos sin intervención humana, dos grandes desafíos para la compañía.
Desafíos técnicos y escepticismo
El software de automatización de conducción de Tesla, conocido como "full-self driving (supervised)", aún requiere la atención de un conductor humano como respaldo. Aunque Musk prometió una versión no supervisada para California y Texas en el próximo año, su historial de incumplimiento de plazos ha generado escepticismo entre los analistas.
Jessica Caldwell, directora de insights en Edmunds, comentó que hacer el salto hacia la autonomía total, especialmente con vehículos sin volante ni pedales, es un reto gigantesco a nivel tecnológico y parece una meta demasiado ambiciosa en un plazo tan corto.
Falta de detalles en el plan de negocio
Además de la falta de avances claros en la autonomía, los inversores también se sintieron frustrados por la ausencia de información sobre el modelo de negocio detrás de la visión de los robotaxis de Musk. No hubo menciones sobre la aplicación de ride-hailing que Tesla había adelantado en primavera, ni detalles sobre las proyecciones de ingresos o el tamaño del mercado que se espera captar con esta nueva tecnología.
Garrett Nelson, analista de CFRA, expresó su decepción por la falta de detalles sobre la hoja de ruta de productos a corto plazo de la compañía, algo que muchos inversores esperaban del evento.