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¿Por qué es tan difícil ahorrar?
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Economía

¿Por qué es tan difícil ahorrar?

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El Banco de España ha recomendado que la población en edad de trabajar destine más ingresos a constituir un ahorro para la jubilación. Pero, ¿cómo se puede ahorrar si no se puede llegar a final de mes? Hay dos factores que dificultan el ahorro: la precariedad de los salarios y la psicología.

España se encuentra en la parte baja de los países europeos en cuanto al salario medio y este hecho no se tiene suficientemente en cuenta. El margen es excesivamente pequeño para las familias. Además, incluso cuando se habla de la generosidad del sistema de pensiones todo queda distorsionado. Si el último salario es bajo, aunque la pensión lo sea también, es normal que la denominada “tasa de sustitución” sea alta.

Es decir, da la impresión de que las pensiones son buenas porque porcentualmente se acercan al salario que percibía el trabajador justo antes de jubilarse. La baja tasa de ahorro y la elevada tasa de sustitución, en el fondo, son reflejo de salarios medios bajos.

Mejor ahora que luego

El otro elemento que dificulta el ahorro es nuestra condición humana. Como norma general preferimos un premio inmediato a la promesa de una recompensa futura, aunque ésta pueda llegar a ser elevada. Se han realizado experimentos de laboratorio para concluir que la decisión no parece racional y que una persona inteligente, aquella que calcularía todas las posibilidades y elegiría la de mayor expectativa de ganancias, se deja llevar por su instinto. En la práctica, todos somos humanos, caemos en la tentación del consumo y dejamos el ahorro para más adelante.

Los expertos han recomendado en los últimos años que el ahorro se estimule con lo que denominan el nudging. Esta teoría afirma que para que realicemos determinadas acciones, como ahorrar, es necesario que haya incentivos que resulten prácticamente invisibles y difíciles de evitar.

Como imponer mandatos no se ha visto que tenga el efecto deseado, e incluso a veces tiene el contrario, la tendencia actual es pensar que el ahorro debe conseguirse con mecanismos casi automáticos, dado que es imposible luchar contra el bombardeo comercial que nos incita a gastar lo más posible y lo antes posible, para conseguir una satisfacción rápida.

La teoría del codazo

El nudging es el concepto de empujar o dar un codazo suave para inducir a una acción. Ya se refieren a ello Thaler y Sunstein en 2008 en su libro Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness publicado en español como Un pequeño empujón (nudge): el impulso que necesitas para tomar las mejores decisiones en salud, dinero y felicidad. Este libro ha sido best seller en Estados Unidos y recomendado por el Financial Times.

Sin embargo, si nos proponemos ahorrar mediante esos nuevos principios, tenemos el riesgo de usar una teoría simplista que dice que dejar de tomar un café diario a lo largo de toda una vida laboral puede suponer acaparar un capital nada despreciable el día de la jubilación. Unos 250 días laborables a euro el café, por 35 años, son 8.750 euros.

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El caso es que, aunque nos lo propongamos, o no nos acordaremos o usaremos el dinero para algo diferente en algún momento, o siempre habrá quien diga que por saltárnoslo un día no pasará nada. Todos estamos de acuerdo en que no se puede someter a una familia a un estricto régimen de ahorro que imposibilite cualquier tipo de ocio.

Entre lo más innovador para inducir al ahorro se propone un sistema por el cual el redondeo a un valor en euros superior a lo que compramos con tarjeta de crédito se ingresa en una cuenta de ahorro. Así, sin esfuerzo, y automáticamente, se va llenando la hucha.

Más psicología que finanzas

Parece que el problema es más psicológico que financiero, y las fintech han visto el filón en este sistema. Pero la fórmula magistral no existe y hay quien señala, sin falta de razón, que ahorrar es también invertir bien. El ejemplo de los cafés es interesante para ilustrar lo que ocurre. Pongamos por ejemplo que los cafés que nos hemos ahorrado los invertimos al 1%; en términos nominales acabaríamos con 10.415 euros, un 19% más que si los hubiéramos colocado en un bote.

Sin embargo, si el coste de la vida ha subido un 2% anual en esos 35 años, en el fondo el valor real de ese capital acumulado sería muy inferior. Invertir bien es lograr que el valor real del ahorro logre por lo menos mantener el poder adquisitivo superando el incremento de la inflación. Hay algunas formas de conseguirlo, pero siempre tienen un cierto riesgo, como invertir en bolsa, por ejemplo.

El ahorro requiere control y una de las principales fuentes de error es no hacer una diagnóstico sistemático de las propias finanzas. Ver el presupuesto familiar, analizarlo y comparar con ejercicios anteriores para detectar dónde se están produciendo las desviaciones y el déficit es fundamental. La inmensa mayoría de las familias no lo hacemos. Es esta falta de costumbre y nuestra propia condición humana la que nos impide ser lo suficientemente racionales, sistemáticos y rigurosos.

En la esfera pública queda solucionar un problema endémico de salarios bajos sin disparar la inflación y, en nuestra propia consciencia, decidir si seguimos el juego a las empresas que premian sus beneficios por encima de una dignidad salarial aumentando la creciente desigualdad económica y restringiendo o imposibilitando el ahorro de las familias.The Conversation

Montserrat Guillen i Estany, Catedrática de Econometría, Estadística y Economía Aplicada, Universitat de Barcelona

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Economía

Usuarios reportan caída de servicios digitales de BancoEstado

"Nos encontramos trabajando para darle una pronta solución a sus requerimientos", es lo que ha informado el banco a través de su cuenta de Twitter.

Jean Muñoz Iturriaga

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Captura de BancoEstado.cl

Durante la mañana de este viernes, cientos de personas han manifestado mediante redes sociales la caída de las plataformas de pago, transferencia, consultado de saldo, entre otras del BancoEstado.


El servicio digital del banco no se encuentra disponible en su totalidad, según indican los propios usuarios, lo que implica que las personas no puedan acceder a realizar movimientos u giros a través del sitio web y la aplicación.

Hasta el momento, la entidad no se ha referido sobre el por qué de estos problemas, aunque solo ha realizado llamados a limpiar el caché y el historial de los computadores.

Algunos clientes del banco indican que han tenido problemas con sus movimientos desde la última actualización de la aplicación de BancoEstado, la cual trajo un nuevo diseño, arquitectura y elementos para una "conexión" en redes sociales.

 

 

 

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Economía

Ministro Mockeberg: Los países "más zurdos" optan por la flexibilidad laboral

El gobierno presentó la semana pasada el proyecto de 41 horas de jornada ordinaria que se aplicaría a todos los trabajadores y a las distintas actividades en forma gradual.

Jean Muñoz Iturriaga

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T13

El ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, en conversación con Tele13 Radio se refirió al proyecto de flexibilidad laboral que el gobierno planteó como contra propuesta a la entregada por la diputada Camila Vallejos.


En la ocasión, Monckeberg declaró que la " izquierda lo mira como una ideología, no, no hay ningún país de Europa, incluso los más zurdos, los más de izquierda, todos esos países se van a la flexibilidad porque tiene que ver con la productividad".

Además recalcó que en "ningún país de Europa se da esta cosa de flexibilidad horaria, que mejora la vida del trabajador, es visto como una bandera política. Es obvio que si en una empresa usted le impone una jornada al trabajador lo perjudica, en cambio, si lo hace parte de la discusión para que esa jornada optimice el trabajo y optimice su tiempo libre es mejor".

"Si yo lo hago mal, afecto al empleo, si lo hago bien mejoro la calidad de vida y no afecto al empleo. Y ¿cómo se hace bien? Con dos ingredientes: gradualidad, para que no afecte a las pymes y segundo, créanme, esto no es una cosa ideológica, con flexibilidad de horarios", enfatizó el ministro.

Lo anterior se suma a las cifras de desempleo que entregó el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, quien indicó que esta reducción de 45 a 40 horas semanales de trabajo podría afectar cerca de 250.000 puestos de trabajos, señales que buscan ponerles paños fríos a la propuesta de la parlamentaria.

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Economía

Menos desempleo no significa menor pobreza

Según las estadísticas disponibles sobre este tema elaboradas por Eurostat y referidas al año 2014, un 17,2% de los trabajadores de la Unión Europea, es decir uno de cada seis, tenía un empleo con bajo salario.

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Pobreza
Pixabay

El mercado de trabajo español se ha caracterizado históricamente por su elevada tasa de paro en comparación con el resto de los miembros de la Unión Europea, pero también por la elevada y creciente importancia de los contratos temporales. Estos representan más del 20% del empleo (una cifra que duplica la europea) y del trabajo a tiempo parcial de carácter involuntario.

Esta situación, junto con el hecho de que buena parte de nuestros empleos se crean en ocupaciones de baja cualificación y en sectores de actividad muy sensibles al ciclo económico, se traducen en una elevada rotación laboral de muchos trabajadores, que contrasta con la estabilidad laboral de los que tienen contratos indefinidos.

Esta segmentación se traduce también en diferencias importantes en los salarios que reciben ambos grupos de trabajadores. De hecho, cada vez más la precariedad laboral no solo se asocia a la elevada inestabilidad contractual, sino también a los bajos salarios que se reciben.

Uno de cada seis europeos tiene un salario bajo


Según las estadísticas disponibles sobre este tema elaboradas por Eurostat y referidas al año 2014, un 17,2% de los trabajadores de la Unión Europea, es decir uno de cada seis, tenía un empleo con bajo salario.

Este gráfico muestra en ingles los resultados de la encuesta cuatrienal sobre la estructura de ingresos, que relaciona nivel de ingresos con sexo, edad, ocupación, nivel educativo) y su empleador (actividad económica, tamaño de la empresa, etc.). Eurostat

La incidencia de este tipo de empleo en España era ligeramente inferior a la media de la Unión Europea, un 14,6%, pero muy superior a la observada en otros países como Francia o Italia, donde no superaba el 10%. Asimismo, la tasa en España es claramente inferior a la observada en los países bálticos y del este de Europa, pero también en Alemania, Irlanda y Reino Unido, donde supera el 20%.

Pero ¿cómo define Eurostat este tipo de empleo? Para poder facilitar la comparación entre países, un salario se considera bajo cuando es inferior a dos terceras partes de la mediana de la distribución salarial en el país. Para España, el salario por hora que representaba en 2016 el punto de corte para identificar un empleo de bajos salarios era de 6,6 euros, mientras que en Francia era de diez y en Italia 8,3 euros.

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La desigualdad social


Más allá de la información que nos da este indicador sobre la desigualdad salarial, se trata también de un indicador de desigualdad social.

Tal y como se recoge en el trabajo realizado por María Ángeles Davia como parte del informe FOESSA publicado en 2014, el empleo de bajos salarios se concentra en grupos de población especialmente vulnerables y, en la medida en que afecta a las personas que forman el núcleo del hogar, las desigualdades en el mercado de trabajo se trasladan a otros ámbitos de la vida y especialmente a las nuevas generaciones. Esto afecta a sus posibilidades de conseguir niveles de renta adecuados en el futuro.

Además, la pobreza salarial y la elevada rotación laboral se traducen en menores bases de cotización a la seguridad social y en menores tiempos cotizados, afectando así a las pensiones futuras.

¿Cómo se puede remediar esta situación? ¿Qué políticas se pueden adoptar para hacerle frente?

Una de las opciones más evidentes sería aumentar el salario mínimo. De hecho, la reciente subida aprobada por el gobierno español para 2019 tiene a la pobreza salarial como una de sus principales motivaciones.

Sin embargo, un estudio reciente del Banco de España ha analizado la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) en 2017 y ha encontrado que dicha subida habría tenido un efecto negativo sobre la probabilidad de mantener el empleo entre el colectivo de trabajadores con salarios por debajo del nuevo salario mínimo.

Los autores del estudio argumentan además que, dado que la subida aprobada para el SMI en 2019 ha sido muy superior a las observadas en el pasado, los efectos negativos sobre el empleo podrían ser superiores, especialmente para algunos colectivos.

Una posible solución consistiría en introducir salarios mínimos diferenciados por colectivos o por territorios.

Otras opciones serían la introducción de una renta básica (para la que se empieza a disponer de evidencia a pequeña escala como la derivada del reciente experimento en Finlandia) o de impuestos negativos sobre la renta, pero lo más importante es que la lucha contra la pobreza pase a ser una prioridad política.The Conversation

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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