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Espectáculos y TV

Bandas indies atraen más de 15 millones de personas a los grandes festivales

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Cuando en 2008 estalló la crisis y las referencias a la burbuja inmobiliaria se hicieron cotidianas, muchas voces se alzaron para anunciar que la siguiente burbuja en pinchar sería la de los festivales de verano, un asunto que aparece de forma recurrente cada años. Y es que desde principio de siglo no hay localidad española que no haya celebrado un festival de música, en buena medida alimentados por el éxito de un género: el indie, nacido en los 90 como una reacción contra la agonizante “movida”, y que en pocos años pasaba del underground al consumo masivo.


El dinero público disminuyó drásticamente en los años de la austeridad (los ayuntamientos fueron los organismos públicos que más sufrieron por estas políticas) y también la capacidad de gasto de una juventud atrapada entre el paro, los bajos salarios y la subida de las tasas universitarias. Además, el incremento del IVA de los espectáculos encarecía las entradas y la contratación de los artistas, lo que hacía que la presencia de estrellas internacionales fuese más difícil de negociar. Y sin embargo, una década después, el Primavera Sound, el Festival de Benicassim o el Sonorama vuelven a vender sus entradas y a recibir la atención de los medios, con carteles presididos por músicos o grupos españoles como Vetusta Morla, Love of Lesbian, Iván Ferreiro, Los Planetas o La Habitación Roja.

Los festivales ya son tan parte del verano como los campings o las fiestas mayores; o no existía burbuja o esta era tremendamente resistente al pinchazo.

Rechazo a la canción protesta


La odisea de los festivales desde su origen underground hasta el telediario del mediodía es también la historia del indie en España. Y de las generaciones que se han desarrollado con estos grupos como banda sonora de sus vidas. Generaciones de clase media, educadas en la universidad, que crecieron en medio del mayor ciclo expansivo que la economía española haya conocido nunca sin levantar demasiado la voz ni implicarse en política. Generaciones que ocuparon las plazas en 2011 y que impulsaron el mayor cambio político que este país haya vivido desde la Transición: la conquista del poder en las principales ciudades por movimientos ajenos al sistema de partidos y la aparición de nuevas fuerzas que rompieron el mapa político construido desde los 80.

La “movida” madrileña renegaba del mensaje comprometido de los cantautores y centraba sus mensajes en el disfrute y la celebración de la modernidad y el cosmopolitismo. El indie, que en España tiene como monumento fundacional la gira Noise Pop de 1992, rechazaba la movida (y por eso se cantaba en inglés) y también los mensajes políticos. En los 90 apareció una generación de nuevos cantautores (Javier Álvarez, Pedro Guerra, Ismael Serrano) pero los grupos indie miraban con desprecio su compromiso político. Los Planetas les dedicaron una canción que afirmaba despectivamente “políticos y banqueros tiemblan. Vuelve la canción protesta”.

Esa misma actitud de desprecio era dirigida hacia los grupos de rock urbano que recogían el testigo de Asfalto o Leño, con Extremoduro a la cabeza. “¿Por qué no hacen una música más bonita?” se preguntaba en una entrevista Teresa Iturrioz, de los donostiarras Le Mans, en Pequeño circo, un libro de Nando Cruz que recoge la historia del indie en España.

Del inglés al castellano


Los grupos de referencia de la primera hornada del indie español eran Nirvana o Sonic Youth. La estética apostaba por la dejadez y las letras eran nihilistas y meramente musitadas, apenas intuidas entre el barullo de las guitarras en primer plano.

Según avanzaban los 90 y la escena se consolidaba, la propuesta musical del indie empezó a mutar: cada vez más grupos pasaban a cantar en castellano y el volumen de las guitarras dio paso a la melodía de la voz. El mundillo musical era cada vez más profesional y multitudinario.

En 2009 el grupo empresarial británico Music Festivals PLC se hizo con el control del Festival de Benicassim, que había nacido del empeño de los hermanos Morán en implantar en España festivales a imagen y semejanza de los míticos del Reino Unido.

Concierto de Love of Lesbian en el Festival de Benicàssim 2017. Festival de Benicàssim

En paralelo a este crecimiento y al reconocimiento social, empezaron las críticas, resumidas años después en el éxito editorial de Víctor Lenore Indies, hípsters y gafapastas.

Se acusaba al indie de ser la voz de los chicos de clase media que solo aspiraban a ser modernos y a trabajar en los sectores de lo que empezaban a llamarse industrias creativas: la generación que había crecido con Internet era culturalmente rica, capaz de escuchar las más recientes novedades y leer las críticas de discos de los medios anglosajones. Podía viajar por toda Europa de la mano de las aerolíneas de bajo coste y el programa Erasmus, vestirse a la última en Zara y trabajar en cualquier sitio siempre que tuviesen a mano su portátil. Pero toda esta imagen de moderneo escondía unas pobres condiciones materiales: empleo de becario a cambio de miserias, salarios escuálidos, escasa estabilidad, incapacidad de independizarse. Las luces de neón de la industria creativa parecían compensar la sordidez de los callejones laborales.

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Sorprendía que estas condiciones precarias no se reflejasen en las canciones del indie. Por eso resonó como un aldabonazo la publicación en 2011 de “Cómo hacer crack”, de la mano de Nacho Vegas. El asturiano ha sido uno de los principales iconos del indie español: primero en bandas experimentales como Manta Ray o Eliminator Jr, después como roquero atormentado ya cantando en español. Con aquella canción se lanzaba al activismo político, embestía contra banqueros, empresarios y monarquía, se oponía a los desahucios.

En 2014 Amaral, un grupo a caballo entre el reconocimiento de masas y la herencia indie, lanzaba “Ratonera”, con críticas a los partidos políticos.

Vetusta Morla publicaba en el mismo año “Golpe Maestro”. “Estamos reflejando los problemas de la gente con la que tomamos café, los amigos, la familia y los conocidos”, explicó su guitarrista Guillermo Galván en una entrevista. En 2017 Los Planetas lanzaban Zona temporalmente autónoma, haciéndose eco de la propuesta política de Hakim Bey de crear espacios que escapen temporalmente del control del poder. Por fin el indie mostraba interés por cuestiones políticas.

Las canciones de la indignación


Se ha analizado este cambio como una mera redirección oportunista, pero para entenderlo deberíamos observar la deriva política de la generación que había tenido al indie como banda sonora de su vida cotidiana.

Ya durante los años del boom, el mensaje musical dejaba entrever el desencanto: las canciones del indie nunca fueron celebrativas y optimistas, sino que simplemente ofrecían un retrato del caos del que era posible resguardarse encerrándose en uno mismo: en las drogas (Los Planetas), en la música, en las aventuras amorosas (La Habitación Roja), en las fantasías, en la sordidez de la España vacía (Surfin Bichos). El indie, como ha señalado Peris Llorca, es el reverso de la euforia de la modernidad que marcó a la movida.

Los músicos fueron capaces de transformarse para dar voz a los cambios que esas generaciones recorrían: las manifestaciones contra la guerra de Irak en 2003 y contra la manipulación gubernamental tras los atentados de Atocha en 2004 concibieron un primer ciclo de canciones que trataban asuntos políticos desde el indie (“Ciudadano A” de Iván Ferreiro o “Tened piedad del expresidente” de La Habitación Roja).

Los que ocuparon las plazas en mayo de 2011 eran, en muchos casos, primerizos en la protesta política: las clases medias educadas que en los años de bonanza crecieron entre la realidad de la creciente precariedad y el relato construido por medios y políticos de que el futuro les estaba esperando. Cuando la crisis estalló y reveló los costurones de la prosperidad construida desde 1995, despertaron de un espejismo y necesitaron expresar su estupor y su indignación.
Y mientras esto ocurría, la escena indie lograba más repercusión y sus conciertos y festivales se hacían más masivos.

En 2018 los festivales facturaron, solo por venta de entradas, 334 millones, según la Asociación de Promotores Musicales (APM), un 24% más que en 2017. Aunque con achaques ocasionales, los festivales siguen gozando de buena salud y mostrando la imagen de una juventud que se divierte aun cuando el panorama político y social se enrarece por momentos. La fiesta y la diversión desaforada en torno al rock de guitarras es el grito de una generación con un presente precario y un futuro brumoso que se entrega al carpe diem asumiendo que el mañana es un monstruo sediento de su esfuerzo y su ilusión.The Conversation

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Espectáculos y TV

Radio Beethoven termina sus transmisiones tras 38 años al aire

Grupo Dial de Copesa había informado el cierre a principio de noviembre.

Jean Muñoz Iturriaga

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La histórica emisora de música clásica, Radio Beethoven, cierra un ciclo de 38 años al aire en el dial del 96.5FM, tras la venta del espacio radiofónico.


La radio dedicada a la música docta dejará de sonar este sábado 30 de noviembre a las 24 horas. En este último día transmitirán grabaciones de intérpretes chilenos dedicadas a música de Ludwig van Beethoven, música de compositores chilenos y grabaciones dirigidas por Fernando Rosas.

Beethoven fue fundada el 16 de marzo de 1981, por  Fernando Rosas Pfingsthorn y Adolfo Flores Sayler, ambos músicos, quienes en su línea editorial buscarle darle difusión a las obras más importantes del mundo, como también un espacio a las composiciones chilenas.

En el año 2005, la radio vivió una crisis económica, que presionó a los dueños de la radio a venderla. Tras esto, hicieron un compromiso de compraventa con la empresa Compañía Chilena de Comunicaciones (dueña de Radio Cooperativa y M360), pero esto no se concretó gracias a la ayuda de empresarios que aportaron dinero para mantener la radio con sus respectivos dueños.

Al no salir en buen pie la negociación, el conglomerado de Cooperativa los demandó  en un juicio arbitral lo que no pasó a mayores al beneficiarlos una medida precautoria.

Finalmente en 2006, la radio fue adquirida por Grupo Dial de Copesa, misma empresa que en noviembre de este año anunció la venta del espacio radiofónico. 

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Eventos

Anuncian cancelación de la Fiesta de la Independencia de Talca 2020

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La Ilustre Municipalidad de Talca, Televisión Nacional de Chile y Bizarro Live Entertainment, comunican que tras diversas reuniones de coordinación y evaluación realizadas por las autoridades de la zona, ejecutivos y especialistas, se ha tomado la decisión en conjunto de suspender la versión 2020 de la Fiesta de la Independencia de Talca.


La organización determinó que dada la contingencia que vive el país y las demandas sociales surgidas, es necesario replantearse este tipo de eventos. Que, si bien hasta hace poco eran muy valorados por la comunidad, hoy hay otras necesidades que requieren ser
atendidas.

Es por esta razón que el Alcalde de Talca, Juan Carlos Díaz, solicitó a las contrapartes organizadoras suspender el Festival de la Independencia en su versión 2020, y que convoca gratuitamente a más de 150 mil personas por noche. La decisión fue tomada unánimemente por todas las partes involucradas, en función de comprometerse con las nuevas demandas sociales.

Para el Alcalde de Talca, la solicitud de suspender la versión 2020 dice también relación con escuchar a la comunidad: “He recorrido la ciudad y conversado con los vecinos. Hoy estamos en una situación compleja y me han solicitado priorizar una agenda social”.

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Espectáculos y TV

Canal 13 le pide disculpas a Hermógenes Pérez de Arce tras ser expulsado de "Bienvenidos"

Jean Muñoz Iturriaga

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Canal 13

Una situación bastante tensa se vivió esta mañana en el matinal de Canal 13, "Bienvenidos". Esto, tras los polémicos dichos del abogado Hermógenes Pérez de Arce, al indicar que los "Derechos Humanos no son lo más importante" y que llevó a Tonka Tomicic el pedirle que dejara el set.


Además el invitado negó la violación sistemática a los Derechos Humanos durante la dictadura en Chile, lo que terminó molestando a los demás panelistas.

El momento fue lo más comentado en redes sociales, siendo tendencia en varias oportunidades, donde los usuarios de Twitter mostraron su descontento al "invitar a un personaje que incitaba el odio". El periodista, Sebastián Esnaola junto a varios pares cuestionaron la participación de Pérez de Arce en el matinal y la decisión editorial al elegirlo como un vocero de algún grupo social.

Después, fue el mismo dueño de Canal 13, Andrónico Lucsic, quien dio las disculpas públicas aclarando que "yo no intervengo en las decisiones editoriales ni de programación en Canal 13".  Terminó su declaración diciendo que: "Luego de haber visto el video, creo que fue una equivocación grave haber invitado al señor Hermógenes Pérez de Arce hoy. Mis disculpas a los televidentes".

En la tarde el director ejecutivo del ex canal del Angelito, Maximiliano Lucsic, subió a sus redes sociales la declaración pública. En esta da las disculpas a Hermógenes Pérez de Arce "por el mal rato que esto pudo haber ocasionado".

 

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