fbpx
Conecta con nosotros

Vida y Ocio

¿Por qué los gatos «amasan»?

Michel Nahas Miranda
Michel Nahas Miranda

Publicado

el

Es ya una convención general, los gatos amasan a su dueño cuando se sienten en confianza. Es una particular manera de demostrar amor, sin hablar de rasguños, más bien, golpecitos. Pero esto deriva de otro propósito.

Sylvia Arrau Barra, docente de Medicina Veterinaria de la Universidad del Pacífico, indica que no es sólo que se sientan cómodos, es algo instintivo, y lo hacen sobre una gran variedad de objetos blancos, como lo podrían ser prendas de ropa, cojines, camas, entre otros. Esto es un reflejo de tranquilidad, que se origina cuando son más pequeños. Sin embargo, tiene otro fin.

“Es una conducta que se genera cuando son lactantes, ya que al amasar las glándulas mamarias de su madre, estimulan la bajada de la leche al liberar más cantidad de una hormona llamada oxitocina, sus patitas hacen bajar más leche y eso queda en sus memorias como algo agradable. Es un gesto remanente de la infancia y es gratificante para él” Expresa la  farmacóloga veterinaria.

Añade también que esta conducta no se remite a un mero reflejo, también tiene una función de marcaje. Las feromonas que se desprenden de las almohadillas en las patas de los gatos sirven para impregnar de su olor al dueño.

Resultado de imagen para gif gato amasando

Seguir leyendo
Advertisement

Tendencias

Experto cineasta explica por qué los alunizajes no pudieron ser falseados

Avatar

Publicado

el

Cuando se cumplen 50 años del asombroso alunizaje del Apolo 11, los escépticos que no creen que ocurriera realmente se siguen contando por miles. Las teorías conspirativas sobre la llegada del hombre a la Luna que surgieron en los 70 gozan en la actualidad de una popularidad sin precedentes. Una de las más repetidas es que el cineasta Stanley Kubrick colaboró con la NASA filmando los seis exitosos aterrizajes en suelo lunar.

Sin embargo, ¿habría sido posible falsear la llegada al satélite con la tecnología disponible en aquellos años? No soy ingeniero, ni científico ni experto en viajes espaciales; soy director de cine y profesor de posproducción y, aunque no puedo explicar el proceso mediante el cual aterrizamos en la Luna, estoy en condiciones de asegurar que es imposible que el alunizaje fuera fingido.

Estas son algunas de las falsas creencias y cuestiones más comunes y las razones por las que no se sostienen.

“Los aterrizajes fueron grabados en un estudio de televisión”.

Existen dos maneras distintas de captar imágenes en movimiento. Una de ellas es mediante fotogramas, tiras de material fotográfico en las que se expone una serie de imágenes. Otra forma es el vídeo, un método electrónico que permite grabar en varios medios diferentes, como en cinta magnética, y que se puede emitir en televisión. Una película cinematográfica estándar captura 24 fotogramas por segundo, mientras que la emisión televisiva muestra 25 o 30 frames habitualmente, dependiendo de la localización.

Para que la teoría que asegura que los aterrizajes lunares fueron un producto de ficción fuera válida, las imágenes deberían haber sido grabadas a 30 fotogramas por segundo, el estándar televisivo de la época. No obstante, no es un secreto que el vídeo de la primera llegada a la Luna fue filmado a 10 fotogramas por segundo en SSTV (Slow scan televisión, Televisión de barrido lento) con una cámara especial.

“Utilizaron la cámara especial del Apolo en un estudio y ralentizaron el metraje para simular una menor gravedad”.

Algunas personas podrían argumentar que, al ver individuos moverse a cámara lenta, estos dan la sensación de encontrarse en un entorno de baja gravedad. Ralentizar una película requiere más fotogramas de los habituales, por lo que se debe emplear una cámara capaz de capturar más frames por segundo que una normal.

El proceso de ralentización, conocido en inglés como overcranking, hace que cuando la cinta es reproducida de nuevo a la velocidad normal el metraje sea más largo. En caso de no poder ralentizar la cámara, sería posible grabar a una velocidad de frames normal y retardar artificialmente las imágenes, para lo cual sería necesario recolocar los fotogramas y generar algunos más para ralentizar la imagen.

La cámara de televisión del Apolo en su emplazamiento en un lateral del módulo lunar del Apolo 11, desde donde retransmitió el ‘pequeño paso’ de Armstrong. NASA

En lo que a la emisión se refiere, las grabadoras de cinta magnética capaces de almacenar imágenes a cámara lenta solo podían capturar 30 segundos en total, que se convertían en 90 segundos a cámara lenta. Para recrear 143 minutos a una velocidad inferior a la habitual se necesitarían grabar y almacenar 47 minutos, lo que no era posible en aquel momento.

“Seguro que tenían una cámara mucho más avanzada con capacidad para almacenar metraje a cámara lenta. Todo el mundo sabe que cualquier tecnología pasa por la NASA antes de llegar a los demás”.

Quizá tuvieran una grabadora supersecreta con capacidad extra, pero quizá una que fuera 3.000 veces mejor es demasiado. Yo lo pondría en duda.

“Lo grabaron en película y ralentizaron la imagen, ya que el film es ilimitado. Luego lo trasladaron a vídeo para poder emitirlo en televisión”.

¡Al fin un poco de lógica! Pero hay un problema: de haberlo hecho así, se habrían necesitado miles de metros de película. La de 35 mm, que almacena 24 fotogramas por segundo, tiene una duración de 11 minutos y mide algo más de 300 metros. Calculemos: para obtener 12 fotogramas por segundo (lo más cercano posible a los 10 frames que podemos conseguir con un film estándar) durante 143 minutos (la duración del metraje del Apolo 11), necesitaríamos seis carretes y medio.

Después, estos tendrían que unirse. El empalme de las películas, la transferencia y revelado de negativos y las posibles motas de polvo, pelos o rasguños mermarían considerablemente la calidad de las imágenes. No encontramos ninguno de estos elementos en las tomas grabadas en la Luna, lo que demuestra que en ningún momento se utilizó película.

Por si fuera poco, los alunizajes del programa Apolo que sucedieron al primero fueron grabados a una velocidad de 30 fotogramas por segundo, por lo que falsearlos habría sido tres veces más difícil. Es decir, la misión del Apolo 11 habría sido la más fácil de manipular.

Vídeo de la misión emitido en julio de 1969. Muestra a los astronautas del Apolo 11 durante las operaciones de actividad extravehicular (EVA) en la superficie de la luna, así como los preparativos previos al lanzamiento y las actividades y celebraciones posteriores. NASA.

“Pero la bandera ondea al viento y en la Luna no hay viento. Está claro que utilizaron un ventilador en el estudio o se grabó en el desierto”.

No. Después de que los astronautas la depositaran en suelo lunar, la bandera permanece inalterable en todo el metraje. Además, ¿cuánto viento hay en un estudio de televisión?.

Vale, en el desierto hace viento, lo acepto. Pero en julio el desierto es sumamente caluroso, y es normal observar en los reportajes veraniegos las olas de calor típicas que se producen durante la canícula. En las imágenes de la llegada a la Luna no se aprecia signos de calor, por lo que no fueron grabadas en el desierto. Y la bandera sigue sin moverse.

“Viendo lo rara que son las sombras en las imágenes, la luz procede claramente de un foco”.

En efecto, es un foco. Un foco que está a casi 150 millones de kilómetros y se llama Sol. Mire bien las sombras que aparecen. Si la fuente lumínica proviniera de un punto cercano, las sombras partirían de un punto central. Sin embargo, debido a que la fuente es muy lejana, las sombras son paralelas en la mayoría de las posiciones, en lugar de divergir desde un mismo punto. Dicho esto, el Sol no es la única fuente de iluminación, ya que la luz también se refleja en la superficie lunar, lo que implica dos cosas: que algunas sombras no parezcan paralelas y que se puedan observar objetos situados en las zonas de sombra.

Stanley Kubrick. Instituto María Auxiliadora Neuquén/Flickr, CC BY-SA

“Todo el mundo sabe que Stanley Kubrick dirigió la falsa llegada a la Luna”.

Sí, le podrían haber pedido a Kubrick que filmase unos falsos alunizajes, pero conociendo su exhaustivo perfeccionismo habría insistido en rodar en exteriores. Lo cierto es que a Kubrick no le gustaba volar, hecho más que documentado, así que podemos descartar esa hipótesis. Siguiente pregunta.

“Es posible recrear dinosaurios a partir de mosquitos, como hicieron en Parque Jurásico, pero el Gobierno de Estados Unidos nos lo oculta”.

Mira, me rindo.The Conversation

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

seguir leyendo

Tendencias

Mitos de las frutas para comer más sano este verano

Jean Muñoz Iturriaga

Publicado

el

El verano es una época propicia para comer fruta. Estamos a pocos mese de volver a comer algunas tan apetitosas como el melón, la sandía, los melocotones y las fresas. Además el calor del ambiente invita a las comidas ligeras y frescas. Por todo ello estamos a tiempo para repasar los mitos asociados a estos alimentos.

No somos gorilas


El primer mito es muy obvio. A pesar de que las frutas son una comida muy sana, que aporta muchos nutrientes y pocas calorías, tener una dieta equilibrada únicamente a base de frutas es muy complicado, por no decir imposible. De intentarlo, nos faltarían algunos nutrientes como la vitamina B12.

Es cierto que dentro del abanico de dietas vegetarianas encontramos el frutarianismo o frugivorismo, cuyos seguidores solo comen partes de la planta que no implique matarla. Combina frutas y cereales y es una dieta muy pobre que puede ocasionar riesgos para la salud.

Además, cocinar los alimentos aumenta la biodisponibilidad de diferentes nutrientes. El antropólogo Richard Wrangham señala que la diferencia entre el hombre y el resto de animales es la capacidad de cocinar el alimento, lo que nos permite obtener mayor rendimiento y aprovecharlo mejor. Un gorila es crudivegano, pero pasa la mayor parte del tiempo comiendo y haciendo la digestión y necesita ingerir una cantidad de alimentos mucho mayor, respecto a su volumen corporal, que nosotros. En resumen: comer fruta está muy bien, pero comer solo fruta no es la mejor idea.

¿Cuándo hay que comer fruta?


Uno de los mitos más establecidos dice que la fruta antes de la comida se digiere mejor y engorda menos. Esto no es cierto del todo. El estómago digiere según le llega el alimento y le da igual el orden: todo acaba reducido a papillita para que el intestino absorba los nutrientes.

Sin embargo, este mito tiene un punto que, hilando muy fino, podría considerarse como cierto. Comer fruta al principio de la comida tiene la ventaja de que incrementa la saciedad. Si nos quitamos el hambre con la fruta, cuando llega el plato principal, tendremos menos hambre y comeremos menos.

En cualquier caso la fruta como más ayuda para perder peso no es “antes de” o “después de”, sino “en vez de”.

El melón por la noche no mata


Relacionado con lo anterior está el refrán popular de “el melón por la mañana es oro, por la tarde es plata y por la noche mata”. Vaya por delante que el saber popular a veces falla. El melón en verano está bueno a cualquier hora, y mejor cenar dos cortadas de esta fruta que pegarse un banquete pantagruélico.

El origen del mito parece estar en la Edad Media y Moderna, cuando los melones eran tan caros que estaban reservados para las élites. No había mejor símbolo de estatus que atracarse de melones. Se sospecha que el emperador de Austria Alberto II en 1358, y los papas Pablo II en 1471 y Clemente VIII en 1605, murieron después de darse un festín con melones, lo que pudo dar origen al mito. Una prueba de lo apreciados que eran es que todavía en el siglo XIX el escritor Alejandro Dumas cedió su biblioteca a la ciudad de Cavaillon, en la Provenza, a cambio de la entrega anual de doce melones hasta su muerte.

Cuidado con los zumos


La fruta a veces apetece más en zumo que en fruta, y no es lo mismo. Hay que tener en cuenta un factor. Si de postre o para merendar nos comemos una naranja, suele ser solo una. Pero si hacemos un zumo, ingerimos cuatro o cinco.

El problema con los zumos es que en la exprimidora se queda gran parte de la fibra, sobre todo la pectina o fibra soluble, que tiene efecto saciante y algunas otras propiedades. Al quitar esto, aumentamos el contenido calórico.

Vitaminas y detox


Las vitaminas del zumo, sobre todo del de naranja, se oxidan, pero poco a poco, no hace falta correr.

Tampoco existen los zumos detoxificantes, a pesar de que nos digan que acumulamos toxinas y que con una dieta a base de unos zumos muy caros las podemos eliminar. En caso de intoxicación lo que tenemos que hacer es ingresar de urgencias en un hospital para que nos hagan un lavado de estómago, una diálisis o una quelación, que son los tratamientos habituales para una intoxicación.

Es cierto que en cualquier alimento o bebida hay moléculas tóxicas, pero tenemos un riñón y un hígado que funcionan de maravilla eliminando todas las toxinas. Cada vez que orinamos hacemos un detox gratuito.

Y ya que estamos en verano, si no quiere tener problemas tóxicos ni infecciosos, preocúpese de lavar muy bien frutas y verduras, y de cocinar muy bien carnes y pescados y alimentos con huevo crudo, nata o similares, que no estén fuera de la nevera.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

seguir leyendo

Vida y Ocio

La revolución digital requiere un nuevo contrato social

Avatar

Publicado

el

La Declaración de Independencia del Ciberespacio es un texto presentado en Davos (Suiza) el 8 de febrero de 1996 por John Perry Barlow, fundador de la Electronic Frontier Foundation (EFF). Fue escrita como respuesta a la aprobación en 1996 de la Telecommunication Act en los Estados Unidos.

El texto es una reivindicación que critica las interferencias de los poderes políticos que afectan al mundo de internet y defiende la idea de un ciberespacio soberano.

La Declaración afirma: “Estamos creando nuestro propio contrato social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente. El ciberespacio está formado por transacciones, relaciones y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos. (…) Debemos declarar nuestros «yo” virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos. Crearemos una civilización de la mente en el ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes».

Como podemos deducir de su enunciado, el utopismo ácrata se oponía a cualquier regulación del ciberespacio por entender que con ello se reprimía la libertad de los cibernautas al tiempo que se reforzaba el poder estatal.

Pero la realidad no es tan simple. Paradójicamente, los grandes beneficiarios de la anarquía de internet no son los cibernautas particulares, sino las grandes multinacionales e, incluso, los aparatos de control social de los gobiernos. Los peligros de una utilización abusiva, incontrolada o criminal de ese espacio, plantean ahora, de forma apremiante, la necesidad de su ordenación jurídica.

En el ciberespacio las cosas son algo distintas que en la realidad: no tienen materia, las fotos pueden ser retocadas, las ideas circulan con mayor libertad… Algo similar sucede con los derechos, que sufren una digitalización. Esta digitalización de los derechos no consistiría más que en pasar los derechos de siempre por el tamiz de las características del mundo digital. Por ello, conviene determinar con la mayor precisión posible cuáles son las notas o características principales del mundo digital.

En cierto sentido, esa idea del utopismo ácrata del ciberespacio se enlaza mejor con una visión más ligada a la formación de una conciencia global híbrida artificial de escala planetaria y con las teorías sobre la Noosfera que con las visiones a corto plazo y mercantiles del ciberespacio ligadas a una mirada más pragmática sobre internet.

En esta última acepción, el ciberespacio es el ámbito de información que se encuentra implementado dentro de los ordenadores y de las redes digitales de todo el mundo. Es virtual, inexistente desde el punto de vista físico donde las personas o sujetos, públicas o privadas, desarrollan comunicaciones a distancia, exponen sus competencias y generan interactividad para diversos propósitos.

Revolución digital


El concepto de contrato social pertenece en su inicio al pensador Jean-Jacques Rousseau que, a mediados del siglo XVIII, escribió un libro del mismo título, considerado precursor de la Revolución Francesa y de la Declaración de los Derechos Humanos, que trataba de la libertad y la igualdad de las personas bajo estados instituidos por medio de un contrato social. Ese contrato era una suerte de acuerdo entre los miembros de un grupo determinado que definía tanto sus derechos como sus deberes.

Actualmente se alzan diversas voces que hablan de la necesidad de construir un nuevo contrato social que establezca las pautas de comportamiento de la nueva civilización que estamos alumbrando a partir de la presente revolución digital.

En esta línea, se enmarca el Manifiesto por un nuevo pacto digital, elaborado por Telefónica. José María Álvarez-Pallete, su presidente ejecutivo, afirma que “no vivimos en una época de cambios, sino en un cambio de época. Ha llegado el momento de alcanzar un acuerdo, un Nuevo Pacto Digital, que asegure que los beneficios de la digitalización estén disponibles para todos. La revolución digital precisa un marco renovado de valores y una modernización de políticas. Necesitamos una Carta de Derechos Digitales mientras las empresas deben asumir la responsabilidad del impacto de la tecnología en nuestras vidas”.

En términos generales el nuevo contrato social deberá, pues, tener en cuenta las transformaciones ocurridas en las últimas décadas y otros elementos que se han incorporado a las inquietudes centrales del planeta en que vivimos, como el cambio climático y la convergencia de las biotecnologías exponenciales.

El objetivo del nuevo contrato social debería condensarse en la extensión de la democracia en una doble dirección:

  • Ampliar el perímetro de quienes participan en la toma de las decisiones, ciudadanía política y civil,
  • Y extender el ámbito de decisiones a los derechos económicos y sociales —ciudadanía económica— que determinan el bienestar ciudadano.

Todo ello a partir de una gobernanza global, entendida como aquella manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, que promueve un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía.

Tres generaciones


Karel Vasak, en una célebre conferencia para el Instituto Internacional de Derechos Humanos ofrecida en Estrasburgo en 1979, distinguió tres generaciones de derechos humanos.

Los derechos de la primera generación eran más de corte individual. Estos derechos humanos se consideran como derechos de defensa de las libertades del individuo. Ahí se exige la autolimitación y la no injerencia de los poderes públicos en la esfera privada: la tutela pública se produce de manera más pasiva, limitándose a una función de vigilancia para evitar intromisiones.

En la segunda generación están los derechos más sociales y programáticos: los derechos económicos, sociales y culturales. Son derechos de participación que requieren una política activa de los poderes públicos encaminada a garantizar su ejercicio.

Los de tercera generación están más relacionados con los intereses difusos. Un matiz muy característico de esta gama de derechos —donde está el derecho a la paz, a la calidad de vida, a la información…— es su forma de reivindicación difuminada, distinta a la protección individual o gubernamental de los precedentes derechos humanos.

Existe en la actualidad una preocupación creciente por el uso indebido de los grandes conjuntos de datos personales, con los que se puede lesionar la privacidad, la reputación o incluso la dignidad del ser humano. Los usuarios hemos perdido el control de nuestros datos y tenemos que recuperarlo.

Existe una creencia por la que parece que internet es un ámbito exento del cumplimiento de los derechos humanos y no es así. Lo que está prohibido o penado en la vida civil también debe estarlo en el entorno digital.

Cuarta generación


La cuarta generación de derechos humanos postulada en nuestros días está conformada por los derechos defendidos en la sociedad de la información, dentro de los cuales destacan los derechos digitales. Muchos de estos derechos, que ya se encontraban incluidos en los derechos de las anteriores generaciones, con el advenimiento del mundo digital se han desarrollado de tal manera que han adquirido una fisonomía propia.

Según la Declaración Deusto Derechos Humanos en Entornos Digitales de 26 de noviembre de 2018 la transformación digital ha traído indudables ventajas, algunas irrenunciables. Por tanto, la respuesta no puede articularse a partir de la frontal oposición a la tecnología sino mediante su humanización, y es este el principio que inspira dicha declaración, desde los siguientes compromisos:

  • La prioridad del ser humano sobre todas sus creaciones, como la tecnología, que está a su servicio;
  • La integridad de la persona, más allá del reduccionismo de los datos que pretenden cosificarla;
  • La prevalencia del bien común sobre los intereses particulares, por mayoritarios y legítimos que éstos sean;
  • La reivindicación de la autonomía y responsabilidad personales frente a las tendencias paternalistas y desresponsabilizadoras;
  • La equidad y justicia universal en el acceso, protección y disfrute de los bienes y derechos que posibilitan una vida digna del ser humano;
  • Y, finalmente, la especial atención a la protección de los menores por su mayor vulnerabilidad y el impacto que la transformación digital tiene en el desarrollo de su personalidad y en su educación.

La versión original de este artículo fue publicada en la Revista Telos, de Fundación Telefónica.

seguir leyendo
Publicidad