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Salud

Colegio Médico rechaza acción del TC que busca impugnar normativa del Código Sanitario que atañe a ópticas

Alexis Ramírez

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El Tribunal Constitucional (TC) inició de oficio un proceso para declarar una norma del Código Sanitario como inconstitucional, según informa La Tercera. En específico, es el artículo 126, inciso segundo, que señala que las ópticas no pueden realizar atenciones médicas dentro de sus inmediaciones.

Por lo anterior, Patricio Meza, vicepresidente del Colegio Médico, se manifestó en contra de la acción que lleva a cabo el TC. “El colegio médico está totalmente en desacuerdo con esta medida, puesto que de alguna forma expone a la comunidad a ser vulnerada y que sus intereses primarios sean supeditados a los intereses comerciales de los dueños de las ópticas que obligarían a sus funcionarios a trabajar en función de las ganancias y no del bienestar y de la salud de los pacientes”, comentó.

Además, el oftalmólogo agregó que “sustituir este artículo pondría en riesgo de que empiecen a primar intereses secundarios cómo sería el interés comercial, o como ellos dicen, que podría permitirse el libre ejercicio de la profesión de tecnólogos y médicos oftalmólogos al poder trabajar en ópticas. Como Colegio Médico insistimos en que este artículo protege a la comunidad de ver como sus intereses son postergados por intereses mezquinos comerciales y de otra índole”.

Cabe recordar que la norma mencionada instaura que los “establecimientos de ópticas podrán abrir locales destinados a la recepción y al despacho de recetas emitidas por profesionales en que se prescriban lentes, bajo la responsabilidad técnica de la óptica pertinente. En ninguno de estos establecimientos estará permitida la instalación de consultas médicas o de tecnólogos médicos".

Es por lo último mencionado que, a juicio del TC, según el artículo 19 de la Constitución, dicha normativa “establecería diferencias arbitrarias”. Esto se basa en que este artículo “no entrega elementos de razonabilidad para fundar la prohibición prescrita en el precepto legal”.

El TC puede actuar de oficio debido a que según el artículo 93 numeral 7 y 16 de la Constitución, se establece que se puede declarar la inaplicabilidad de una norma y derogarla, siempre y cuando el fallo favorable sea de un mínimo de 8 votos, dados los 10 integrantes que forman parte de la apodada “tercera cámara”.

En noviembre pasado, el tribunal falló la inaplicabilidad de esta norma en dos casos de Santiago y Viña del Mar, después de que las seremis regionales de Salud sancionaran a un optómetra y a una óptica, por recetar lentes y funcionar con consultas médicas en las mismas instalaciones, en contra de lo que establece el Código Sanitario, hasta la actualidad.

Salud

Cerca del 40% de las enfermedades transmitidas por alimentos son producidas por comidas y platos preparados

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Recetas

Con la finalidad de incorporar capacidades y procedimientos de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) en establecimientos comerciales se desarrolló el seminario “Inocuidad Alimentaria en el Maule”, organizado por el Centro de Inocuidad Alimentaria de la Universidad de Talca en conjunto con el Gobierno Regional del Maule.

En la oportunidad, participaron profesionales productores, elaboradores y de ventas de alimentos, tales como restaurantes, fábricas de alimentos y puntos de venta asistida.

La actividad, se enmarca en el proyecto FIC denominado: “Transferencia, Asociatividad e Inocuidad Alimentaria Región del Maule”, financiado por el Gobierno Regional del Maule, el cual buscó fortalecer los sistemas de autocontrol en establecimientos alimentarios de la región, con la finalidad de asegurar la implementación de buenas prácticas que contribuyan a alcanzar mayores niveles de inocuidad y salubridad. Contó, además, con el apoyo de INDAP y la Seremi de Salud, entre otras organizaciones.

La iniciativa, que intervino 83 establecimientos de la región del Maule, se dividió en dos etapas. En una primera instancia, se realizó un diagnóstico donde se evaluaron 4 aspectos: calidad microbiológica de los alimentos, análisis de manipuladores, lista de chequeo de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y muestras de superficie, evidenciándose que sólo el 42% de los alimentos estaban aptos para el consumo humano, según el Reglamento Sanitario de los Alimentos (RSA).

En una segunda etapa, el equipo del Centro de Inocuidad intervino los establecimientos, realizando talleres de capacitación en diversas comunes y la entrega de un manual práctico para la implementación de Buenas Prácticas de Manufactura, lográndose registrar mejoras significativas y alcanzando un 68% de aprobación.

Inocuidad es clave 


Según cifras del Ministerio de Salud, el 39% de las Enfermedades Transmitidas por los Alimentos (ETAs) son producidas por comidas y platos preparados.

“El tema de la inocuidad es un tema clave, central y definitivo para estar en el mercado de los alimentos. Esto no es un tema sencillo, y de ahí la relevancia que el Centro de Inocuidad e instituciones como la Universidad de Talca y el Gobierno Regional se preocupen de generar estas capacidades que deben estar presentes en los servicios alimentarios de la región”, señaló Michel Leporati, director de Transferencia Tecnológica de la Universidad de Talca.

“Ha sido muy buena la actividad porque nos sirve para producir un alimento inocuo, mejorar nuestro servicio y atender de mejor forma a nuestro público”, indicó Pedro Gómez, gerente de Gotru Alimentos, empresa elaboradora y abastecedora de productos de la región.

¿Qué son las ETAs?


Las enfermedades transmitidas por los alimentos (ETAs) son generalmente de carácter infeccioso o tóxico y son causadas por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas que penetran en el organismo a través del agua o los alimentos contaminados. Según cifras del Ministerio de Salud, el

Ana Karina Peralta, directora del Centro de Inocuidad Alimentaria de la Utalca, señaló que “los restaurantes y servicios de alimentación deben garantizar la inocuidad de los alimentos y reducir los riesgos microbiológicos provocados por el manejo inadecuado de éstos”.

La académica, experta en salubridad, precisó que la inocuidad es responsabilidad de todos, y es vital tener el control de toda la cadena desde los productores, elaboradores, transportistas a los comercializadores finales de alimentos.​

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Salud

Así buscamos una cura para el cáncer de páncreas

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The Conversation

El adenocarcinoma ductal de páncreas (ADP) es la forma más común de cáncer de páncreas y constituye uno de los principales retos biosanitarios. Ya es la tercera causa de muerte por cáncer en EE UU sobrepasando al de mama, a pesar de la gran diferencia que existe en su incidencia.

La supervivencia es baja: solo un 5 % de los pacientes sobrevive 5 años tras el diagnóstico. Las razones de esto son múltiples, pero el diagnóstico tardío y la ineficacia de los tratamientos son las más importantes.

Desgraciadamente, avances como los fármacos selectivos y la inmunoterapia no han mejorado el tratamiento del cáncer de páncreas. Esto es debido a dos características de este tipo de tumores:

  1. El 95 % se inicia por mutaciones en los oncogenes KRAS, que todavía no se han podido abordar mediante fármacos.
  2. Los ADP están rodeados de abundante tejido desmoplástico, que llega a ocupar hasta un 80 % del tumor y forma una barrera que impide la entrada de los linfocitos T. Esto hace inútil los tratamientos con inmunoterapia.

Por ello, este tipo de cáncer aún es tratado con fármacos citotóxicos desarrollados hace más de 20 años, como la gemcitabina aprobada en 1997. El nab-paclitaxel, más reciente, prolonga la vida de los pacientes tan solo unas semanas.

Sin embargo, en las últimas décadas numerosos estudios han elucidado los mecanismos moleculares responsables del cáncer ductal de páncreas.

Hoy sabemos que la mayoría de estos tumores son iniciados por mutaciones en el oncogén KRAS. Estas dan lugar a alteraciones benignas que al acumular mutaciones adicionales hacen que progresen hasta formarlos ADP malignos. Por desgracia, toda esta información no ha tenido una repercusión inmediata en el tratamiento.

En busca de nuevas estrategias


Hoy en día se estudian múltiples estrategias para intentar inhibir el crecimiento de estos tumores, tanto mediante el bloqueo de las células tumorales como del estroma desmoplástico que las rodea. En nuestro laboratorio hemos decidido centrarnos en aquellas estrategias que intentan inhibir la proliferación de las células tumorales inducida por el oncogén KRAS, responsable de la iniciación de estos tumores. Desgraciadamente, KRAS no es una molécula abordable mediante fármacos. Sin embargo, este oncogén señaliza a través de dos rutas constituidas por quinasas, un tipo de molécula que sí puede ser abordada farmacológicamente.

De momento, ninguno de los inhibidores diseñados contra estas rutas de señalización ha producido el beneficio esperado en ensayos clínicos. Entre otras causas, por los efectos tóxicos encontrados.

Shutterstock

Es por ello que nuestro laboratorio se planteó hace una década utilizar ratones capaces de reproducir los ADP humanos, para analizar mediante manipulación génica el potencial terapéutico de cada una de estas quinasas.

Estos estudios han demostrado que la inhibición de las dianas abordadas hasta el momento por la industria farmacéutica tiene unos efectos tóxicos muy parecidos a la quimioterapia clásica ya que estas proteínas son tan esenciales para la vida como la síntesis del ADN y la división celular, las principales dianas de la quimioterapia clásica.

También hemos identificado otras quinasas cuya eliminación es irrelevante para el proceso tumoral. En resumen, de las más de quince quinasas implicadas en la transmisión de señales del oncogén KRAS solo tres poseen un índice terapéutico significativo y no causan efectos tóxicos inaceptables. Estas son: RAF1, el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) y CDK4.

¡Funciona! (en ratones)


En los estudios iniciales observamos que la eliminación mediante manipulación génica de la expresión de alguna de estas tres quinasas impedía la aparición de ADP iniciados por el oncogén KRAS. Sin embargo, su eliminación en animales portadores de tumores avanzados no tenía efectos terapéuticos significativos.

Estos resultados nos llevaron a preguntarnos si sería posible eliminar más de una quinasa de forma simultánea sin incrementar los efectos tóxicos. Tal y como describimos en nuestro reciente trabajo publicado en la revista Cancer Cell, la eliminación de RAF1 y EGFR indujo la regresión completa de los ADP en la mitad de los ratones. La posibilidad de que podamos aumentar este porcentaje eliminando también CDK4 es lo que estudiamos ahora.

El análisis del páncreas de los animales en los que ya no pudimos observar tumores por técnicas de imagen reveló la total ausencia de lesiones en dos de ellos. Dos presentaron pequeños residuos de tejido desmoplástico con ductos anormales, probablemente cicatrices residuales del tumor. Otros dos ratones tenían micromasas tumorales de una milésima parte del tumor original. El estudio de estas microlesiones reveló la presencia de células tumorales pero debido a que la recombinasa responsable de la eliminación de EGFR y RAF1 no había funcionado. Es decir, un problema técnico no infrecuente en este tipo de ensayos.

Estos resultados no se han observado solamente en ratones. La inhibición de la expresión de estas dos proteínas en células derivadas de tumores humanos también fueron capaces de bloquear su proliferación en ratones inmunodeprimidos y cultivos in vitro.

¿Y ahora qué?


La importancia de estos resultados radica en que es la primera vez que se observa la regresión completa de ADP mediante la eliminación de dianas farmacológicamente abordables.

Estas observaciones son importantes para el desarrollo de tratamientos, pero son solo un primer paso dentro del arduo camino que aún nos queda por recorrer.

En primer lugar hay que ver las diferencias entre los ADP que responden a la eliminación combinada de RAF1 y EGFR y los que son resistentes. Tal y como se describe en nuestro trabajo, el análisis de estos dos tipos de tumores ha revelado la expresión diferencial de más de dos mil genes.

Identificar dianas adicionales para los tumores resistentes y que no aumenten la toxicidad no va a ser tarea fácil.

La otra tarea, más inmediata pero no más sencilla, es el desarrollo de inhibidores específicos de RAF1, ya que solo contamos con fármacos potentes contra la segunda diana, el EGFR. El desarrollo de fármacos selectivos contra RAF1 no será fácil. Existen cuatro aproximaciones posibles:

  1. Generar inhibidores selectivos de su actividad quinasa.
  2. Generar inhibidores de su unión con el oncogén KRAS.
  3. Generar inhibidores de su interacción con dianas efectoras que trasmitan la señalización oncogenica mediada por RAF1.
  4. Degradar la proteína RAF1 con fármacos.

Diseñar inhibidores de la actividad quinasa RAF1 parecería la opción más asequible dada la experiencia de la industria farmacéutica en el diseño de este tipo de moléculas. El problema es que existen otras dos quinasas de la misma familia cuyos centros catalíticos son casi idénticos; por eso, hasta ahora, los fármacos probados hasta ahora han causado altas toxicidades y los ensayos clínicos han fracasado.

El camino a seguir para el desarrollo de moléculas eficaces capaces de bloquear la actividad de RAF1 en pacientes de ADP, no va a ser sencillo. A buen seguro llevará más tiempo del que todos deseamos, pero al menos ya se ha podido trazar una hoja de ruta que nos va indicando el camino.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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Salud

Por qué la pornografía puede crear adicción entre los jóvenes

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En la era del consumo tecnológico, la pornografía se ha erigido como un producto más para consumo de jóvenes y no tan jóvenes. Ya hay estudios que datan la edad de inicio de visionado de pornografía en los 12 años, aunque se observan diferencias entre chicos y chicas.

Ahora que ha terminado una de las grandes series de culto de todos los tiempos, Juego de Tronos, se ha de reseñar que según webs de contenidos pornográficos como Pornhub,
el flujo de visitas a estas páginas se veía considerablemente reducido, hasta en un 5 %, mientras se emitía un nuevo capítulo de esta popular serie, que incluía escenas propias de filmoteca erótica.

Los contenidos pornográficos venden, sobre todo porque hay consumidores dispuestos a atiborrarse.

Consecuencias cerebrales


Como desgranamos a continuación, estudios publicados ya han puesto de manifiesto cómo el consumo de contenidos pornográficos puede tener consecuencias a nivel cerebral, y los consumidores se comportan de modo que desarrollan conductas adictivas propiciadas por las ingentes cantidades de dopamina liberadas durante su visionado. La dopamina es un neurotransmisor que hace que las personas se sientan alegres, satisfechas, motivadas. Asimismo, está relacionada con el deseo y el apetito sexual.

Vivimos en una sociedad erotizada y de exposición en redes sociales. Es común, mientras se navega por la red, estar expuesto a diferentes anuncios de contenido sexual, por lo que se puede ser tanto consumidor activo como pasivo de estas imágenes.

Ansiedad y descontrol


Hay quienes sienten que tienen el control y son responsables en el consumo y la forma en que les influyen estos contenidos, pero lo cierto es que no todos lo consiguen, por lo que pueden verse influidos negativamente mostrando reacciones de ansiedad y pérdida de control.

Pero, ¿por qué los jóvenes de hoy debutan como consumidores de pornografía? La respuesta no es solo la búsqueda de este placer descrito, sino también el aprendizaje. Hay quienes consumen contenidos, también llamados “para adultos”, en soledad, y otros en compañía. Hay parejas que lo visionan en grupo con el afán de experimentar nuevas sensaciones: en algunos casos han referido mejoras en la comunicación y satisfacción sexual, mientras que otros refierieron que el interés por la pareja se vio afectado, aumentó la inseguridad y crearon expectativas no realistas dentro de la pareja.

Tal como han apuntado otros estudios, el consumo de pornografía puede llegar a convertirse en una adicción que, lejos de ser inocua, puede tener serias consecuencias negativas para la pareja, llegando a ser incluso causa de ruptura. Otro de los efectos negativos descritos, sobre todo en hombres, es la contribución a la aceptación de la violencia contra las mujerespor las imágenes en las que se degrada o se muestran escenas violentas contra ellas.

Muchos son los jóvenes que inician sus relaciones sexuales de forma cada vez más precoz. Esto les lleva en ocasiones a necesitar experimentar nuevas sensaciones tomando como modelo lo transmitido por la industria pornográfica.

Modas que “importa” la pornografía


Uno de los ejemplos más claros que podemos observar es la moda “importada” del porno del rasurado genital. Está constatado que el vello púbico tiene una función de protección frente a infecciones. Sin embargo, la moda de vulvas y genitales ralos está presente en nuestra sociedad, y más entre los jóvenes, a imitación de lo que se ve en cualquiera de estos vídeos para adultos.

Otro ejemplo es el escaso uso del condón masculino que se constata en las escenas de películas pornográficas, fomentando así el sexo desprotegido, por lo que aquellos jóvenes consumidores habituales de pornografía emplean menos el preservativo como método anticonceptivo.

Por tanto, no podemos obviar que la pornografía tiene una importante influencia a nivel social. Una de las formas de hacer frente a estas conductas poco saludables en sexualidad es mediante la educación sexual, programas dirigidos a jóvenes donde se aborden sus inquietudes en torno al sexo y se desmitifiquen cuestiones arraigadas en el imaginario social.

Esta responsabilidad debe ser compartida por la familia, la escuela y la sociedad si queremos conseguir jóvenes sexualmente competentes.The Conversation

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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